miércoles, 7 de febrero de 2007

Disculpen el retraso, pero es que en estas últimas cuarenta y ocho horas pasaron demasiadas cosas.
Voy a intentar resumirlo lo mejor posible.
Llamó una mujer diciendo que había encontrado a Tali. Nosotors, desesperados, salimos para su casa.
No era.
Al rato, llamó un hombre, diciendo también que había encontrado a Tali. Nuevamente, desesperados, salimos corriendo para su casa (que quedaba bastante lejos).
Tampoco era.
Por último, llamó una mujer diciendo, una vez más, que había encontrado a Tali. Esta vez no estábamos tan esperanzados, pero igual fuimos a toda velocidad hasta su casa.
¡Era!
¡Cuando nos vio! ¡La alegría que tenía! Saltaba, iba de acá para allá, ladraba, gemía, y por poco no mugía. Con tanta felicidad, a mamá se le escapó el secreto que nos estaban escondiendo.
Así que, por dos días no voy a poder contarles nada, porque viajamos a Bahía Blanca a buscar los pasajes.

¡Estamos tan contentos!

1 comentario:

ultrafina dijo...

y aparecio nomas!!
:D
me re emociona leerte edu!