viernes, 23 de febrero de 2007

¡Al fin puedo entrar en una computadora! Sale carísimo, así que no puedo ponerme a contar todo lo que hicimos. Mariela está enferma, se ve que tomó frío. Primero tomó el martes, en el glaciar; y encima ayer nevó, así que también tomó frío. Pobre, está dele protestar.
Por suerte me pude escapar un rato de sus desgracias.
La otra vez comimos una ensalada que estaba riquísima. Mamá pidió la receta, pero todavía no se la dieron. Andá a saber de qué estaba hecha.
Por otro lado, papá compró todo un equipo de camping que no sé dónde lo vamos a llevar a la vuelta, y Santiago no hizo más que ser más insoportable y torme que antes. Se cayó contra el hielo del glaciar, y nos aseguró que duele.
En cuanto mí, continúo con mi búsqueda de duendes. El miércoles me pareció ver uno, era un poco más chico que un nene de año y medio, pero tenía cara de grande y corría rapidísimo. Lamentablemente, pasó muy rápido y nadie más lo pudo ver.
Ahora dicen que estoy loco.

2 comentarios:

magonzi dijo...

Si estornudas cuando uno de ellos pase cerca de ti pueden ocurrir dos cosas

a) alergia a los duendes
b) Que pasen a camar lenta delante tuya

Todo dependerá de las ganas deverlos que tengas y de lo loco que estés. Cuanto más, mejor!

¡Hasta el infinito y más allá!

magonzi dijo...

Al decirme q viste uno, me pusite nerviosa!
Algunas correcciones de mi comentario

que pasen a camarA lenta*
ganas de verlos*


A ver si me van a dar alergia y de ahi mi reacción...